lunes, 2 de septiembre de 2013

¿Que me deja el paro agrario?


Nuestro territorio esta aparentemente dividido por lo que es lo rural "del campo" y lo que es del casco urbano o “del  Pueblo". Es así que alguien es del campo o es del pueblo y mas allá:… es de la ciudad. Es una frontera invisible, geografica y de identidades, que siempre percibí en mi vida en estas montañas.

Con el Paro agrario, pasaron muchas cosas atípicas: conocí el primer jueves día de mercado en Ramiriquí con una plaza desolada –creo que esto nunca antes  había pasado-, no se encontraba un gajo de cebolla en todo el pueblo, vi a los campesinos que creemos tímidos y apacibles,  bloquear una importante  vía de comunicación del departamento. Así mismo, senti ser parte de esta serie de conexiones inusuales que comenzaron a emerger, como parte de este sistema complejo multidireccional en el que vivimos  donde el todo es mucho mas que la suma de sus partes “Lo podemos comprobar en nuestras propias “entidades”: somos mucho más que una mera suma de órganos,  al igual que nuestro grupo familiar es mucho más que una mera agrupación de personas. Así mismo, una bandada es mucho más que una suma de pájaros.” (Chaux, 2013).


Entonces en esta cotidianidad que parece unidireccional y predecible, las fronteras e identidades inventadas del territorio comenzaron a difuminarse. La comunidad se convirtio en eso que es mucho mas que la suma de cada parte.

 Lejos del sitio del bloqueo, cientos de familias salían a marchar en las calles de un municipio que nunca había presenciado algo igual: el gran "cacerolazo en Ramiriquí".  Supuestamente éramos tímidos y hacer algo que parece tan gracioso como hacer sonar una olla, eso no era para nosotros, supuestamente eran “los otros” los campesinos son los que estaban en paro. Fué realmente algo memorable, una golondrina salió a trinar, luego se pegaron mas y mas, y en el recorrido mucha gente se animo y seguían adhiriéndose a este gran sistema, sí,  mucho mas grande que la suma de sus partes. Todos los que estábamos allí éramos campesinos, amas de casa, profesionales, niños, todos fuimos parte de un todo y como si el ruido de las ollas pudiese cambiar el mundo, sonó una hermosa y valiente melodía, una canción que presumiblemente origine alguna tormenta del otro lado del océano… quizá nuestro sonido hace eco a quienes también muy lejos, viven las injusticias de un sistema en crisis que patalea y lucha por no extinguirse.


En toda esta suerte de caminos fractales, nosotros y  gracias al paro, comenzamos a aliarnos en una casualidad cósmica en amistad e ideales con La carreta Biblioteca. Presentamos varios documentales en el sitio de bloqueo, buscando alimentar de argumentos la defensa al campo a través de la protección de las semillas y del patrimonio agrícola, buscando siempre llevar un mensaje armonizador y de paz. También creamos un video, un pequeña ventana de  algo muy grande y lleno de colores que queremos hacer con el tiempo,  apoyamos la presentación de títeres en el parque principal, donde llevamos el mensaje de conservar las semillas y abrazar al campo. Esta es una gran alianza, de donde con seguridad brotarán muchos frutos coloridos.



Ignoro que va a pasar de ahora en adelante, que va a pasar en nuestro país, que va a pasar con el campo y los campesinos. Pero tengo la certeza que nosotros nos transformamos y que hoy más que nunca nos hemos enraizado al campo, porque vemos que aquí esta el futuro y que tenemos mucho, mucho que cultivar aquí. 

Finalmente somos nosotros quienes a partir del paro y con nuestras ganas de “hacer algo”, comenzamos a alimentarnos, a redescubrirnos, a pensar en lo que vivimos y  nos nutre. Comenzamos a tejernos en el territorio.

Carol Andrea Ruiz


Chaux, 2013. Del paro agrario al vuelo en bandada. http://declaracioncontralaguerra.blogspot.de/2013/09/del-paro-agrario-al-vuelo-en-bandada.html

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